jueves, 4 de abril de 2013

Le Bal, de Ettore Scola (1983)


Una historia bailada


El Baile es una película que se desarrolla en una misma pista de baile en diferentes épocas, Scola nos muestra una evolución social, histórica y cultural desde los años treinta hasta los ochenta, haciendo una crítica a estos tiempos donde utiliza un flashback. Utiliza el tiempo abolido para transiciones entre épocas, donde se hace una fotografía (primera vez que los actores miran a cámara).

Fuera de Campo

El salón de baile será el único escenario donde Scola nos contará cada uno de estos tiempos, desde los felices años treinta pasando por la ocupación de Francia en los años cuarenta, la americanización de Europa hasta la actualidad, años ochenta. Además de contar con un solo escenario también cuenta con los mismos actores en todas las épocas, que según en el año en que se encuentren estarán caracterizados de una forma u otra. Cada época cuenta con distintos elementos como la música, estilos de baile, vestuario, decoración, a los que el director añade el fuera de campo para reforzar la situación del momento, es decir, con sonidos que no se encuentran en la sala.

No solo obtenemos información del exterior con los sonidos del fuera del campo, sino que también hay personajes provenientes de ahí que entran por las puertas ubicadas en los laterales, que sirven como nexo de unión entre el salón y el exterior, con esto el director nos hace llegar información de peso histórico que no nos muestra. Sonidos de aviones, bombardeos y luces nos indican que hay una guerra que se acentúa con las miradas de los personajes en un salón casi destruido, la sirena de policía que nos indica una revolución estudiantil. Hay un baño que Ettore Scola utiliza como un sub-fuera de campo donde resuelve algunas tramas entre personajes, como la infidelidad de la mujer burguesa en los años treinta o el racismo de los años cincuenta.

Personajes

Hay diversos tipos de personajes que están caracterizados según el contexto, clase social trabajadora que disfrutan del triunfo de las elecciones parlamentarias del Frente Popular, una pareja burguesa que se diferencia porque va vestida de blanco y negro, por la cocaína, el monóculo y el champán, un soldado nazi, un herido en guerra. Scola utiliza los personajes arquetípicos como la histérica, el tímido, el anciano, la desaliñada, la femme fatale, la enamoradiza, el negro, el alto aburrido para facilitar el entendimiento de épocas al espectador.

Podemos apreciar símbolos culturales durante el film que indican el cambio de época, la música, un pañuelo rojo que llevan los socialistas, el baile al estilo Broadway, la Coca-Cola y la orquesta que indican aires americanos. Se ve de forma sutil el racismo con el rechazo de los conservadores hacia los negros, que disminuye con los años. Finalmente el director vuelve donde todo comenzó, a un salón vacío de los años ochenta donde ya solo queda el camarero y la orquesta.




1 comentario:

  1. Excelente película, aunque debe verse dos veces para apreciarla.

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